Permisos funcionamiento

Lyana Alvarado Villegas y Javier Monge Rodríguez

Socios Ecolegal Abogados

En Costa Rica existen dos tipos de permisos de funcionamiento desde el punto de vista sanitario y ambiental que se requieren para operar una planta procesadora de alimentos: el Permiso Sanitario de Funcionamiento (PSF) que otorga el Ministerio de Salud y el Certificado Veterinario de Operación (CVO) que otorga el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Para poder conocer cuál de los dos es el permiso que se debe cumplir, se debe diferenciar las industrias que procesan productos y subproductos de origen animal, pues estas deberán tramitar el CVO ante la oficina regional del SENASA, de las que procesan otros alimentos que no son de origen animal; estas últimas tramitarán el PSF en el Ministerio de Salud, específicamente, ante el Área Rectora local de donde se ubica la empresa.

A nivel normativo, el PSF está regulado en el Decreto No. 39472-S Reglamento General para Autorizaciones y Permisos Sanitarios de Funcionamiento Otorgados por el Ministerio de Salud publicado en el Alcance 13 de La Gaceta 26 del 8 de febrero del 2016.

Antes de solicitar el PSF, es importante tomar en cuenta que existen requisitos previos que se encuentran regulados en el artículo 9 del citado Decreto No. 34972- S. Estos requerimientos son principalmente: la Resolución Municipal de Ubicación de la Municipalidad dónde se ubicará la Planta y, los planos constructivos del establecimiento en dónde se deberá indicar cuál será el sistema de tratamiento de aguas residuales que se dispondrá en la empresa. Estos planos, deberán ser tramitados y revisados conforme al Decreto Ejecutivo N. 36550-MP-MIVAH-S-MEIC del 28 de abril del 2011 “Reglamento para el Trámite de Revisión de los Planos para la Construcción”. Importante hacer notar que estos planos deben elaborarse tanto cuando se trate de una construcción nueva, como de una modificación o ampliación de una Planta en funcionamiento.

Otro de los requerimientos que se deben obtener de previo a poner en operación una planta de proceso es la Viabilidad o Licencia ambiental. Este requerimiento se encuentra regulado en el Decreto No. 31849-MINAE-S-MOPT-MAG-MEIC del 24 de mayo del 2004 “Reglamento General sobre los Procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA)”.

Igualmente, se necesita contar con la aprobación de la disponibilidad de alcantarillado sanitario del Ente Administrador correspondiente al sitio donde se ubicará la empresa. Lo anterior, cuando el establecimiento pretenda verter sus aguas residuales directamente a la red pública del alcantarillado sanitario.

De igual manera, en caso de que utilicen cuerpos de aguas para verter las aguas residuales, se deberá contar de previo con el Permiso de sus vertidos otorgado por la Dirección de Aguas, órgano dependiente del MINAE. Lo anterior, según lo establecido por el Decreto No. 34431-MINAE-S de 4 de marzo del 2008 “Reglamento del Canon Ambiental por Vertidos”.

Si fuese el caso de que la fuente del agua potable sea mediante el uso de un cuerpo de agua natural o por pozo, se deberá tramitar una Concesión de aprovechamiento del agua otorgada ante la arriba mencionada Dirección de Aguas del MINAE. Esto, de conformidad con el Decreto No. 32868-MINAE del 24 de agosto del 2005 “Reglamento de canon por concepto de aprovechamiento de agua”.

Hay que tomar en cuenta que la empresa deberá inscribirse y estar al día con la Caja Costarricense del Seguro Social, según lo dispuesto en la Ley N. 17 del 22 de octubre de 1943 Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Ahora bien, se deberán cumplir otros requisitos dependiendo de las actividades particulares que se vayan a desarrollar en la planta, por ejemplo, en caso de utilizar calderas, se deberá tramitar el Permiso de instalación y de funcionamiento para calderas otorgado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social según el Decreto No. 26789-MTSS del 16 de febrero de 1998 “Reglamento de Calderas”.

Cuando utilicen emisores de radiaciones ionizantes deberán contar con autorización para su funcionamiento por parte del Ministerio de Salud para el uso del emisor, según el Decreto No. 24037-S del 22 de diciembre de 1994 “Reglamento sobre protección contra las radiaciones ionizantes”.

Por último, en el caso de pequeñas y micro empresas, estas deberán estar inscritas en el Sistema de Información Empresarial Costarricense (SIEC) que para dichos efectos lleva el Ministerio de Economía, Industria y Comercio.

Una vez obtenidos los requerimientos antes mencionados, se podrá tramitar la solicitud por primera vez del PSF, cuyos requisitos se pueden encontrar en el artículo 11 del citado Decreto No. 39472 y en el sitio web del Ministerio.

El PSF tiene una vigencia de un año con la posibilidad de renovar automáticamente hasta por cinco años según lo indicado en el artículo 16 arriba indicado del Decreto No. 39472-S. La lista de actividades sujetas al PSF se puede consultar en el Anexo 1 del Decreto No. 39472-S Es importante tramitar la renovación del PSF con no menos de un mes de anticipación a su vencimiento.

De acuerdo con el riesgo así serán los plazos de respuesta de la solicitud de los PSF: las empresas dentro del “Grupo A” con riesgo alto deberán esperar 20 días hábiles y las del “Grupo B” con riesgo moderado tendrán 7 días hábiles.

Certificado Veterinario de Operación (CVO)

Por su parte, el CVO está regulado en el Decreto No. 34859-MAG Reglamento General para el Otorgamiento del Certificado Veterinario de Operación publicado en La Gaceta del 20 de octubre del 2008.

En el artículo 7 del indicado Decreto No. 34859-MAG se regulan los requisitos para obtener el CVO. Además de dichos requisitos, en el caso que el establecimiento se ubique en una propiedad de un tercero, el interesado deberá demostrar mediante contrato de arrendamiento o declaración jurada del solicitante, en la cual se indique bajo qué título posee, la autorización para operar la actividad o actividades sujetas al CVO.

Para ciertos establecimientos, según el artículo 18 del señalado Decreto No. 34859-MAG, se podrán establecer requisitos especiales de carácter sanitario y ambientales tales como medidas de bioseguridad, capacitaciones, retiros u obras necesarias que se deberán cumplir para obtener el CVO.

El CVO tendrá una vigencia indefinida siempre y cuando el establecimiento cumpla con los requisitos sanitarios, ambientales y administrativos establecidos en este Decreto No. 34859-MAG. La lista de actividades sujetas al CVO se puede consultar en el artículo 56 de la Ley General del Servicio Nacional de Salud Animal N. 8495.

Una vez presentada, el SENASA deberá resolver la solicitud del CVO dentro del plazo de quince días naturales a partir del día de recepción de los documentos. En el caso que, habiéndose presentado la solicitud de CVO y cumplidos los requisitos señalados en el Reglamento, el SENASA por alguna razón objetiva no pudiera antes del plazo antes señalado emitir el CVO, deberá dentro de tercer día hábil señalarle al interesado las razones para el atraso. Cumplido el trámite anterior el SENASA dispondrá de otros quince días naturales para el otorgamiento del CVO. Vencido este último plazo, el administrado podrá en forma inmediata, requerir se le emita el respectivo CVO.

¿Se requiere algo más que el PFS o CVO?

Además de cumplir con el PSF o CVO, toda Planta de procesamiento de alimentos debe contar con otros requerimientos asociados, estos son el Programa de Salud Ocupacional, el Plan de Atención de Emergencias y el Programa de Manejo de Residuos. Estos requerimientos son de igual aplicación si se debe cumplir con el PSF o con el CVO, esto porque están sustentados en otras normas especiales que se los exige de igual manera a todo tipo de industrias, según su riesgo y actividad.

El Decreto N. 39472 en su artículo 41 establece que toda industria de alimentos debe cumplir con la normativa de Buenas Prácticas de conformidad con los reglamentos y las guías emitidas oficialmente para tal efecto.

El control del cumplimiento de los requisitos sanitarios y ambientales en las Plantas de Proceso se hace mediante inspecciones en sitio. Estas inspecciones se dan como parte del trámite ordinario de obtención y/o renovación del PSF y/o CVO o por denuncias de terceros derivadas de eventuales molestias ocasionadas a la comunidad dónde se ubica la Planta. Como resultado de estas inspecciones, las Autoridades Sanitarias, sea el Ministerio de Salud o el SENASA, en caso de identificar incumplimientos en el establecimiento están facultadas para generar ordenanzas sanitarias. Y en caso de mantenerse el incumplimiento detectado, ambas autoridades estarán facultadas para proceder al cierre de la planta.