En cuanto al tema de la innovación surgen dos preguntas importantes: ¿Quién es una persona innovadora? y ¿Cómo las personas llegan a ser innovadoras? Con frecuencia diversos medios de comunicación como: noticieros, periódicos, revistas empresariales, entre otros, destacan a sectores y personas que logran superar obstáculos y son capaces de hacer crecer sus organizaciones, producto de innovaciones; a partir de lo cual obtienen un alto reconocimiento y hasta admiración dentro del sector productivo al cual pertenecen.

No obstante, cuando se agudiza la mirada sobre la innovación y las personas a las cuales se les considera innovadoras, se percibe la importancia de ir más allá de la innovación realizada y del reto que esta significó, para explorar relaciones más amplias que permitan entender su desarrollo y surgimiento.

 Asumiendo ese rol, de ampliar la mirada sobre los procesos de innovación, el proyecto Ciencia, Tecnología y Sociedad (PCTS), de la Escuela de Sociología de la Universidad Nacional, desde hace varios años, se ha preguntado sobre: • ¿Cuál es el proceso que conlleva una innovación?

  • ¿Cómo se construye el proceso social y cultural previo por el cual transitaron los sujetos identificados como innovadores?
  • ¿Cómo dicho proceso influye en la creación de estas personas?

Para dar respuesta a las preguntas anteriores se realizó la investigación denominada: “Condiciones y procesos socioculturales previos al desarrollo de innovaciones en la pequeña empresa: el caso de la industria alimentaria”, en la cual se entrevistaron a diez empresarios innovadores del Sector Alimentario y respecto a la cual a continuación se presentan algunos datos obtenidos. Para trabajar sobre las preguntas se aplicó la técnica de las historias de vida a personas innovadoras, poniendo especial atención a los procesos de socialización que experimentaron y la adquisición en ellos de algunos rasgos culturales y personales, que fueron fundamentales para convertirse en una persona innovadora.

El tema anterior se investigó utilizando el concepto de capital social, el cual tiene que ver con las relaciones que dichos empresarios han establecido con otras personas a lo largo de su vida y con la influencia que dichas relaciones han tenido para que se hayan convertido en empresarios innovadores. En la trayectoria de vida de los entrevistados, se evidencian diversidad de factores asociados con la innovación, dentro de los cuales tienen especial relevancia los vínculos y relaciones entre los innovadores y una cantidad muy variada de personas, desde familiares hasta mentores, que ellos encontraron a lo largo de sus vidas, y que influyeron en alguna medida en su construcción como personas innovadoras.

Visto de esa manera, se puede decir que estos empresarios innovadores construyeron capitales sociales, según el origen social de cada uno de ellos y del grupo al cual pertenecen. Dicho capital se refiere a relaciones sociales, es decir, a vínculos que los innovadores mantuvieron con otras personas, las cuales les permitieron compartir flujos de información, que les ayudó a aprender cuestiones nuevas, obtener ayuda para tomar decisiones, recibir un consejo, socializar una idea, conocer una práctica diferente, en suma: aprender formas y maneras diferentes e innovadoras de pensar y actuar en el mundo empresarial.

En general, se identificaron tres tipos de vínculos; en primera instancia, la relación con los mentores o con personas y grupos de referencia de los cuales obtuvieron excelentes insumos para llevar a cabo sus innovaciones, y se convirtieron en una especie de efecto espejo o reflejo.

O sea, alguien a quién mirar, admirar e imitar. En segundo y tercer lugar, están los sujetos significantes que formaron parte del proceso de socialización primaria (familia, escuela) y secundaria (amigos, conocidos del colegio y universidad, o de espacios laborales anteriores), y que corresponden a etapas muy importantes de la vida por la cual transitaron los empresarios en sus procesos de formación y de desarrollo posterior de innovaciones.

De hecho, según ellos, la figura de un profesor en el colegio, el padre o la madre, o algunos jefes o compañeros de algunas empresas en donde han laborado, tuvieron una gran influencia en la manera como ellos han llegado a ser personas innovadoras. Dichas figuras son personajes importantes para estos empresarios, pues salen con frecuencia y de forma significativa en la historia de vida, recordándolos como individuos con habilidades especiales, que les mostraron senderos diferentes y poco transitados en el mundo empresarial-innovador.

Por lo tanto, la innovación, en los casos investigados, no solo es producto de acciones individuales de personas empresarias asociales o superdotadas; sino de personas empresarias sociales que se mantienen a lo largo de su vida relaciones frecuentes y sólidas con otras personas (mentores, grupos de referencia), a través de las cuales obtienen diversos aportes y recursos (como: conocimientos, actitudes, conductas y prácticas), que les han permitido construirse y posicionarse fuertemente en su sector como empresarios innovadores.

Ante esto, quedan abiertas muchas nuevas vetas y retos investigativos, junto con acciones estatales y empresariales, conducentes a seguir creando las condiciones económicas, culturales y políticas, para que el capital social se convierta, en correspondencia con otros capitales, en un elemento central en la promoción de la innovación.

Por:

Noely Díaz Fallas, Jonathan Velásquez Orozco, Luis Diego Soto Kiewit y Alexis Segura Jiménez. Sociólogos(as) e investigadores(as) del Programa Ciencia, Tecnología y Sociedad, Escuela de Sociología, Universidad Nacional.

Referencia consultada:

Soto, L., Segura, A., Aguilar, G., Medina, R., Díaz, N., Arias, K. (2017). El capital social en el desarrollo de la innovación: El caso del sector agro-alimentario costarricense. En revista Cooperativismo & Desarrollo, 110(25).