Europa. Un proyecto de investigación europeo busca  mejorar el procesado de la comida mediante un  campo eléctrico pulsante de alta intensidad, con el que se  extrae más zumo de las frutas. Este sistema consiste en una mini descarga eléctrica que perfora la membrana de las células de la fruta, facilitando la obtención del jugo; además tiene la facilidad de que con una ligera modificación de la misma tecnología se pueden suprimir los microbios.

Elisa Luengo, investigadora en la Universidad de Zaragoza, explicó que aunque esta tecnología necesita un voltaje alto, “el tratamiento se aplica en pulsos muy cortos del orden de microsegundos; es decir: un segundo dividido entre un millón. Entonces, la energía total que se necesita es muy baja. Es menos que la energía que se necesita para subir un grado centígrado un litro de agua”.

Este método es más respetuoso con el medioambiente ya que preserva el valor nutritivo de los vegetales y frutas, y acelera su procesamiento.

Javier Raso, coordinador del proyecto europeo mencionó que esta tecnología no es térmica, “lo cual quiere decir que se pueden evitar los efectos adversos que ejerce el calor sobre las propiedades de los alimentos. Se pueden suministrar al consumidor alimentos con una mejor calidad sensorial y nutritiva, y por otro lado permite reducir los costes energéticos del procesado”.

Los investigadores creen que la tecnología del pulsado eléctrico se adapta especialmente bien a las empresas que trabajan con frutas y verduras de pequeño y mediano tamaño y que puede contribuir a hacerlas más competitivas.