Cualquier cobro o ajuste unilateral de variables comerciales que no forme parte de las condiciones acordadas entre un proveedor y detallista, es una práctica poco sana en la relación comercial que entorpece el fluido de negocios.

Estos cobros unilaterales suelen ser justificados en la existencia de mejores condiciones en otros puntos de venta (conocidos como ajustes por “pérdida de competitividad”, por “metas de rentabilidad no logradas”, o expresiones similares) son improcedentes, y deben evitarse según lo establece la Declaración de Buenas  Prácticas Comerciales en el país:

• Ninguna de las partes debe realizar cobros unilaterales que se encuentran fuera de las condiciones previamente pactadas en la relación comercial.

• El detallista no debe realizar un cobro unilateral por aquellas metas comerciales o financieras no logradas que no son responsabilidad del proveedor, tal es el caso de los cobros de montos específicos, por las rentabilidades o metas no logradas en periodos anteriores.

• El detallista debe evitar la aplicación de presiones, consecuencias comerciales o represalias indebidas de cualquier tipo, en aquellos casos en que el proveedor no logre atender una solicitud de reconocimiento de una condición comercial no pactada. Lo anterior no invalida la discrecionalidad por parte del detallista de aplicar las decisiones que considere pertinentes, cuando estas se encuentren debidamente razonadas. y conforme a lo indicado en el punto 5 del presente anexo.

• El proveedor evitará la intromisión en las políticas comerciales de un detallista o presión para que este ajuste sus precios hacia arriba o hacia abajo por cualquier motivo, especialmente cuando se realizan para recuperar la rentabilidad perdida por las malas prácticas comerciales.