Un contexto de múltiples variables empuja al consumidor actual a variar su elección de punto de compra. La cercanía, su nivel de conectividad, su edad tecnológica, su poder adquisitivo y sobretodo sus necesidades, son solo algunos de los factores que influyen en el mundo del retail.

Andrés Chehtman, Analista Senior de Euromonitor International, habló en la Summit Retail 2018, sobre ese contexto y cómo los formatos de venta se proyectan de acuerdo con las seis tendencias que se perfilan hacia el año 2030.

  1. Consumidores conectados: El mundo del retail está cambiando constantemente por lo que se debe innovar y ofrecer productos con valor agregado. Por ejemplo, la falta de modernización llevó a la conocida cadena de jugueterías Toys R’ Us a la quiebra.

Chehtman explicó que si bien la categoría de alimentos y bebidas representó solo un 2% de las ventas online en Latinoamérica en 2017, y en Europa un 10%, lo cierto es que sí existe potencial. Prueba de ello es la compra que hizo Amazon el año pasado de la cadena especializada de supermercados en alimentos naturales y orgánicos Whole Foods, la cual tiene 460 tiendas en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido. Además, señaló cómo las compras por internet de los grandes de Alibabá y Amazon juntos superaron a las ventas de Walmart el año pasado.

“Pero quienes quieran entrar a nivel online, no es necesario tener su propio sitio, sino que puede aprovechar otras iniciativas, explicó el experto, quien además expuso el caso del Mercado Ripley, un sitio de comercio electrónico desarrollado por la tienda por departamentos Ripley para el mercado chileno, mediante el cual no solo logró expandir su variedad de productos, incluyendo ítems que tradicionalmente no son vendidos en su tienda física, como alimentos y bebidas gourmet, sino que abrió la posibilidad para que los proveedores pudieran gestionar ellos mismos su propia tienda dentro del sitio.

  1. Compras reinventadas: Los consumidores buscan ventas sin intermediarios, evitar filas y cajas registradoras, nuevos métodos de pago, y que se le entregue dónde y cuándo prefiera. Esta tendencia involucra varios aspectos, por un lado, está el consumidor, que busca conveniencia, ganar tiempo, comprar fácilmente y a la vez tener experiencias. Por otro lado, está la forma de venta, la cual está migrando a la adopción de la tecnología, obtener mayores márgenes de comercialización y brindar un servicio personalizado al cliente. En esta tendencia encontramos el “directo al consumidor”, donde se desarrollan iniciativas que pretenden eliminar a los intermediarios, como lo pretende hacer un proyecto de la empresa de origen ruso llamada INS Ecosystem, el cual es un ambicioso proyecto en marcha que consiste en integrar varias empresas que quieran incursionar en las ventas sin intermediarios a través de un solo sitio electrónico. Otro ejemplo son las máquinas expendedoras de productos, los cuales ya se pueden ver en Chile en el metro.

 

  1. Vida saludable: Es una tendencia relevante en todo el mundo y Costa Rica no es la excepción. Las iniciativas gubernamentales incentivan el “consumo saludable” al añadir etiquetado frontal en la información nutricional en el diseño de los envases. Un ejemplo de esta tendencia fue la alianza entre la empresa de dulces Arcor (mayor fabricante de alimentos en Argentina) y los Laboratorios Bagó, mediante la cual creó suplementos dietarios.

 

  1. Vida ética: Esta tendencia está relacionada con temas de responsabilidad social y concientización sobre el medio ambiente, pero los costos de estos productos son más altos.

  1. Más experiencias: El consumidor busca tener experiencias cuando compra y no simplemente una transacción, pero desea experiencias agradables. Actualmente, el retail y el food service están borrando sus límites. Por ejemplo, la cadena Etaly, la cual tiene una exhibición de productos atractiva al consumidor, pero también tiene la opción de sentarse a comer en el local.

 

  1. Retirada de la clase media: La clase media está luchando para mantener su nivel económico, la expansión de la economía es débil y el crecimiento del consumo es moderado. Además, se está aumentando el número de hogares unipersonales y hogares monoparentales, que tienen menos ingreso disponible para gastar. Por lo tanto, esto tiene un impacto en el consumo, y de ahí que se dé la aparición de las marcas privadas, que ofrecen calidad a precios accesibles.