Cerca de 13 bacterias tomadas de esponjas y colares, entre otros organismos de arrecifes de coralinos tienen una alta probabilidad de combatir el marchitamiento vascular en los cultivos de tomates. Estas bacterias, encontradas en Colombia, tienen la capacidad de colonizar la rizósfera de las plantas de tomate y pueden ser usadas como un biocontrolador. Actualmente, se estudia cuál de ellas tiene un mejor efecto, es decir, cuál de ellas tiene un mejor efecto para reducir la enfermedad. Una vez se compruebe la efectividad de las bacterias se realizará el proceso de formulación , escalamiento y generación de producto.