Costa Rica está cada vez más interesada en posicionar sus productos agroalimentarios en Europa, e Italia figura en la región como uno de los mercados con mayor consumo de frutas procesadas como lo son congeladas, conservadas, deshidratadas, jugos, purés y pastas de frutas, y además ocupan un papel relevante en la producción de alimentos.

Es por lo anterior, que la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER) desarrolló un estudio en Italia con el objetivo de analizar las oportunidades de comercialización de frutas y vegetales procesados, mercado que alcanzó ventas por 4.323 millones de USD en 2017.

La presencia de frutas procesadas en el mercado minorista es aún incipiente debido a la preconcepción sobre su alto contenido de azúcar, contrario al caso de los vegetales, que ya se encuentran en una amplia variedad de presentaciones, marcas y tipos en las góndolas italianas debido a su asociación con ahorro de tiempo y conveniencia en la preparación de alimentos en los hogares. La mayoría de las importaciones de frutas procesadas se destinan a la industria alimentaria, lo anterior evidencia oportunidades para los productores de estas, ingresando dentro de la cadena de valor como insumo.

La presencia de productos de consumo final a base de frutas y vegetales es amplia, sin embargo, se trata de una oferta a partir de una limitada variedad de frutas de hueso, frutas del bosque, frutas de cáscara o frutas tropicales con una larga tradición en Europa como la piña o banano. Algunas marcas ya han incursionado en la diversificación al incorporar mezclas de frutas exóticas como ingrediente, sin embargo, en su mayoría son marcas extranjeras. Si bien ya es notorio un fuerte incremento en las importaciones de frutas tropicales procesadas, la mayoría de estas provienen de países de la Unión Europea como Holanda, Bélgica o Alemania, que en muchas ocasiones importan la materia prima, la re-empacan y distribuyen en Europa, por lo que se podría evaluar la posibilidad de ingresar con dichos productos directamente a procesadores italianos.

Algunas empresas italianas ya han incursionado en la importación directamente desde los países de origen de las frutas y Costa Rica es uno de ellos, quien les provee de jugos y concentrados de frutas, frutas conservadas, entre otras, sin embargo, se podría explorar este segmento con la intención de incrementar su participación.

Las frutas deshidratadas, por su parte, han tenido un crecimiento de 7% en los últimos cinco años, consumo dinamizado por la creciente preocupación por la salud e interés en preparar nuevos platillos utilizándolas como ingrediente. En el canal moderno, es posible encontrar una amplia oferta de frutas tropicales, incluidas las exóticas, sin embargo, son pocas las empresas que participan en la categoría.

El consumo de frutas y vegetales procesados, así como el de otros productos de la industria alimentaria, es dinamizado por diferentes tendencias que inciden en la forma en que los compradores deciden qué adquieren, como lo son:

  • Preocupación por la salud: las ventas de alimentos relacionados con la salud y el bienestar han tenido un crecimiento promedio anual de 3% (2013-2017). Las frutas deshidratadas productos a base del aguacate, jengibre y aloe vera se han dinamizado gracias a su asociación con propiedades favorables para la salud.
  • Creciente sofisticación: aumenta la preferencia de productos de mayor valor agregado por su diferenciación. Por otro lado, pese a que el consumo de productos diferenciados por sus estándares de calidad certificados es cada vez mayor, su demanda aún es incipiente.
  • El sur consume diferente: según su ubicación geográfica, los hábitos de consumo varían entre el norte y sur de Italia, donde el primero tiene patrones de consumo más sofisticados debido al mayor poder adquisitivo, en cambio en el sur se buscan alternativas más básicas y de bajo precio.
  • Creciente búsqueda de la conveniencia: estilos de vida que reducen la disponibilidad de tiempo de los italianos, favorecen la demanda de frutas y vegetales procesados y productos de cuarta y quinta gama.

Por último, no se debe olvidar la importancia de la diferenciación en el producto o servicio brindado, la relación comercial, la capacidad de la empresa, acceso a mercados y otros aspectos que son clave a la hora de que los importadores eligen a sus proveedores. La imagen de Costa Rica entre los italianos es positiva y se asocia con temas relacionados con la protección del ambiente, felicidad y calidez su gente. En términos de negocios reconocen a Costa Rica como un mercado interesante por su oferta, por su seriedad y compromiso e insisten en la importancia de las buenas prácticas de servicio al cliente y posventa, una clara comunicación, cumplimiento de acuerdos, entre otros.

La Promotora de Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER) llevó a cabo una visita a este mercado en marzo, específicamente en las ciudades de Turín, Bérgamo y Milán, con la cual se obtuvo la información señalada anteriormente y muchos otros detalles y datos a partir de reuniones con los principales importadores de estos productos, procesadores de alimentos y visitas a puntos de venta minorista.