La empresa líder en el mercado de plaguicidas festeja dos décadas de velar por el bienestar de Costa Rica. Ante el peligro de algunos insumos que perjudican la salud humana, animal y ambiental, RATECSA proporciona productos de alta calidad autorizados por la Ley Federal de insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas de los Estados Unidos (FIFRA – EPA), el Ministerio de Salud (MS), y el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA).

En 20 años, RATECSA ha combatido insectos, ácaros, roedores, etc. Así, las industrias que han recurrido a sus servicios se han visto beneficiadas en áreas como salud, bienestar, confort y
estética. La comercialización de sus insumos cubre la salud pública, urbana, pecuaria, industrial, de granos almacenados, de plantas empacadoras, entre otros.

Además de distribuir productos para el control de plagas, RATECSA capacita a sus clientes en conocimientos científicos y prácticos para el buen manejo de los insumos que obtienen. Por esta razón, sus clientes se convierten en aliados, gracias a las relaciones basadas en las normas éticas y las prácticas adecuadas llevadas a cabo por RATECSA y sus funcionarios.

Hoy, la empresa es más fiel que nunca a su principio de anteponer el conocimiento científico ante todo. “Nuestra filosofía siempre ha sido en la investigación de la plaga, nunca damos una solución general para los clientes. Eso es lo que nos diferencia de la competencia, nuestro estudio y análisis para combatir una plaga, ya que analizamos su comportamiento, ciclo de vida y reproducción, de forma tal que le brindamos una verdadera solución a nuestros clientes”, afirmó Reynier Ramírez, Gerente y socio fundador. Durante un evento de festejo celebrado en setiembre anterior, Ramírez comentó una de tantas anécdotas que empujaron a RATECSA a lo que es hoy, una empresa de renombre y gran experiencia.

Según contó, una parte importante de la industria alimentaria de panificación del país, ha sido su cliente desde el inicio pues lograron detectar una plaga muy particular que dañaba la harina, y que ningún otro proveedor podía resolver. Ramírez logró, mediante pruebas en laboratorio, detectar que se trataba de una plaga prácticamente invisible, la cual era incolora como el vidrio, y gracias a esa detección y la investigación que realizó se pudo ofrecer el plaguicida correcto. “Desde ese momento, esa industria es un cliente fiel a RATECSA”, expresó.