Cada vez es más frecuente escuchar el término de etiqueta limpia como una tendencia en alimentos y bebidas. Se refiere básicamente a un descriptivo que ha acuñado principalmente la industria y que hace alusión a los deseos del consumidor de saber más acerca de los ingredientes presentes en sus alimentos, así como en dónde y cómo se desarrollaron.

Así lo explicó Alejandra Rullán, representante de la empresa proveedora de materias primas Kerry, durante una conferencia que brindó en el Summit Ingredients 2018, el pasado 23 de octubre en el Hotel San José Palacio, San José, Costa Rica.

De acuerdo con Rullán, a pesar de que en un estudio realizado por Kerry, ocho de cada diez latinoamericanos dijeron no entender el concepto de etiqueta limpia, lo cierto es que sí lo procuran. De hecho, un 90% de los consumidores dijo tomar en cuenta cuáles son los ingredientes que tiene un producto al realizar las compras. Específicamente durante el estudio, se mostraron particularmente preocupados por su salud, y en busca de productos relacionados con el concepto de “etiqueta limpia”, como los que se asocian con declaraciones nutricionales como: libre de gluten, bajo en grasa, sin azúcar, natural, orgánico o bajo en sodio.

Sin embargo, esta tendencia no se da únicamente con dichas declaraciones nutricionales, sino que vienen acompañadas por una demanda por productos que conserven un sabor agradable y sean convenientes. “Los consumidores tienen menos de cinco minutos para preparar un desayuno, y nadie quiere sacrificar el sabor por una buena nutrición, o sea, se busca nutrición y sabor a la vez”, explicó.

Aunque dicho estudio aún se continúa realizando, el especialista brindó algunas pinceladas de los principales hallazgos encontrados hasta ahora:

• Un 69% de los latinoamericanos dice no conocer el término etiqueta limpia, mientras que un 15% dijo conocerlo pero no comprenderlo y solamente un 16% afirmó conocerlo y comprenderlo.

• Ahora hay una búsqueda de productos con edulcorantes naturales o de aquellos que optimizan el funcionamiento de la digestión y que contengan fibra y probióticos. Esto se está impulsando mucho, y es lo que se conoce como “salud para llevar”.

• Los productos más consumidos en Latinoamérica son lácteos, panadería y carnes.

• Las mujeres son las más preocupadas en el tema de los ingredientes, ya que tienen a cargo la alimentación de sus hijos y familia.

• Las personas entre 18 y 34 años prestan atención en calorías y azúcares en igual forma. Además, este mismo grupo, no se preocupa por consumir fibra, y las carnes y bebidas es lo que consumen en mayor cantidad. “Es muy importante esta tendencia de la etiqueta limpia, porque significa un mejor futuro: los consumidores ahora piensan más en sabor nutrición y salud”, concluyó.