El empaque se ha convertido en un aspecto trascendental en el producto, prueba de ello es el dato arrojado por los informes de la empresa investigación de mercado y tendencias, Nielsen: el 65% de los latinos ha comprado un producto sin conocerlo, basado solamente en el diseño del empaque.

Un tema adicional es que el empaque también está ayudando a las generaciones más jóvenes. Ahora, los millennials eligen empaques por su diseño visual, por su forma o porque es sustentable. “Si nuestra estrategia de marca es lanzar un producto hacia las generaciones más jóvenes, evidentemente el diseño es un influenciador”, explicó Carlos Maqueda, líder de Innovación de Centroamérica y Caribe de Nielsen, durante su presentación en el Food Pack Summit,

Cada año la empresa Nielsen hace un concurso llamado Nielsen Design Impact Award, en el cual premia los mejores rediseños en todo el mundo. Maqueda resaltó algunos de ellos:

Buchanan’s Scoth Whisky cambió su botella con una imagen más nueva y atractiva, pero manteniendo el diseño de cantimplora. La idea de la marca era además atacar al mercado más joven. La transformación incluyó diseños grabados y letras. El impacto fue tal, que incrementó las ventas en un 9%.

Alpura: esta marca de leche cambió su imagen, la cual pasó de un vaso de leche a un ambiente más natural. Siendo una marca reconocida en México por tener las mejores vacas y por estar en las mejores regiones del país, diseñaron una imagen de un paisaje macro, el cual era completado al colocar uno tras otro, los empaques de los diferentes tipos de leche de Alpura. Con este cambio, la marca aumentó sus ventas un 7% y con su nueva imagen se desmitificó la idea de que la leche era solo para niños.

Arawana: una marca china de aceite premium. La idea era rediseñar la imagen para dirigirla a una población más joven. Lograron un empaque más atractivo, más ergonómico, práctico de usar y capaz de transmitir el tema de naturalidad. Le incorporaron un girasol y una agarradera, y al final se logró un aumento de 7% en ventas.
M&M’s, varió su diseño en Estados Unidos, donde tuvo la innovación de crear un empaque que le permitiera al producto “estar de pie”, en vez de estar recostado en la góndola, lo cual le agregó mejor visibilidad y más practicidad a la marca.
Nice es una marca propia que apostó al rediseño de su imagen para lograr verse como las grandes marcas tradicionales. Su color y su logo similar a una sonrisa hicieron más atractivo el empaque. Además, incluyeron en el empaque todos los beneficios del producto. Las ventas en dólares aumentaron en más del 6% en el año posterior al rediseño.
Satis, una marca brasileña de sazonadores para comida, detectó que el consumidor no entendía su empaque y no sabía cómo utilizar el producto. Por lo que agradaron la imagen de la comida y la hicieron más antojable. Sus ventas aumentaron 9% tras este simple rediseño.
Prestigio, un chocolate brasileño, no hizo un gran cambio, pero observó que la población joven era la que más buscaba su producto. Este era el único con ingredientes naturales en Brasil, así que resaltaron este rasgo, introduciendo la imagen del coco, es decir, la del elemento natural del producto. Lograron un 46% en ventas, sin perder el diseño original.

Maqueda comentó tres errores frecuentes en diseño de empaque, que se encuentran en las empresas:

  1. Nulo o poco control: según Maqueda, uno de los problemas del diseño es que no se está midiendo el impacto de un diseño o un rediseño, y por lo tanto no se controla. “Hay empresas que hacen un cambio en su diseño y nunca miden el retorno de su inversión, ni siquiera identifican si está funcionando”, afirmó, lo cual es una equivocación, puesto que un cambio de diseño puede lograr hasta un 6% o 7% de retorno.
  2. Temor al éxito: muchas empresas tienen miedo de cambiar su diseño. Por ejemplo, a algunas empresas se les ha indicado que su marca requiere un cambio urgente, porque se ve anticuada y no es atractiva, y estas han contestado con frases como «no puedo cambiar el diseño de mi empaque y de mi botella porque lo hizo mi abuelo, esto es de la familia y nunca se va a mover». Según Maqueda, esto es básicamente un reflejo del miedo que tienen a moverse hacia algo más moderno y atractivo para el consumidor.
  3. Inversión en medios poco efectivos: la inversión de muchas empresas está enfocada en otros aspectos, por ejemplo, en el punto de venta y activación, pero no una dedicada al diseño de los empaques. Es por eso que Maqueda sugiere poner más atención en el diseño, porque es el único elemento de la marca que llega al ciento por ciento de los consumidores. “Puedes hacer un comercial o una activación en tienda, pero ninguna de estas dos estrategias tendrá un alcance total. En cambio, todos los consumidores que prueben tu producto, tienen que ver el empaque; es un elemento que llega a todos, pero no se le dedica la importancia que se le debe”, argumentó

«No tengan miedo, quítense ese escepticismo de que un cambio de diseño no va a funcionar. Se puede. Al final, mientras se haga de la manera correcta, el cambio de diseño tiene un retorno de inversión», comentó el especialista.