La emergencia mundial generada por el COVID-19 sorprendió a todos, afectando principalmente a los ciudadanos más vulnerables a nivel físico y económico.

Es por esta razón que Quaker está donando en Costa Rica 28 toneladas de avena integral lo cual equivale a más de 700 mil porciones de la misma.

Su distribución, explica Fabio González, encargado de la marca Quaker en el país, está bajo la coordinación de la Fundación Lloverá Comida y FUNDAVIDA, las cuales tendrán a su cargo la entrega de la avena a más de 120 organizaciones nacionales, así como a 500 familias de bajos recursos económicos y en riesgo social.

Entre las organizaciones están comedores infantiles, centros de cuido y de rehabilitación, albergues, dormitorios para personas sin hogar, hogares de adultos mayores y el Banco de Alimentos, entre otros.

“Nuestro objetivo es ayudar al país en estos momentos tan difíciles y a su vez motivar e invitar a otras empresas de productos básicos y esenciales en la mesa de los ticos para que también colaboren”, enfatiza González.

Esta es la donación de producto más grande que Quaker ha hecho en el país a la fecha.

“La ventaja con la avena, es que además de ser un alimento completo y saludable, es muy versátil, por lo que se puede consumir en diversas presentaciones y horas del día. Sin duda, será de gran ayuda y versatilidad para los comedores de estas organizaciones y familias”, agrega González.

Por su parte, Esteban Blanco, director de la Fundación Lloverá Comida y Erika Johanning directora de FUNDAVIDA comentan que las entregas abarcarán zonas de alta vulnerabilidad de todo el territorio nacional.

Ambos directores manifiestan que les tomará aproximadamente poco más de un mes completarlas en su totalidad debido a la magnitud y logística.