La tecnología, de la mano de las redes sociales, ha cambiado la dinámica de la sociedad en todo el orbe, haciendo de la inmediatez y lo instantáneo un modus operandi que prácticamente ha permeado en todo quehacer del ser humano, incluido el consumo.

El argentino Jorge Sarasqueta, director para América Latina de la empresa Innova Market Insigths, expuso en el Food Pack Summit, las principales tendencias que permearon al sector de alimentos y bebidas, a raíz de un estudio a consumidores de Latinoamérica que efectuó dicha empresa:

  1. “Snackeando” alimentos: la falta de tiempo de los consumidores ha provocado que se dé una preferencia por los snacks, razón por la cual es una oportunidad para que las empresas, independientemente de lo que produzcan, opten por transformarlo a un snack. “Por ejemplo, en el auto no se puede comer un sándwich ni tampoco unas aceitunas en aceite, pero en todas las circunstancias de la vida, uno puede comer un snack, y todos los alimentos son snackeables y tienen que adaptarse”, afirmó.
  2. Los snacks han sido aliados en regímenes alimenticios o dietas, pues cumplen una función ideal cuando hay restricción de alimentos específicos en algunas personas, alejándose de “culpas” o “frustraciones” La dieta nos genera dos problemas emocionales: frustración o culpa. Frustración porque queríamos algo rico o culpa porque nos lo comimos. Ahí es donde el snack indulgente o rico llena un agujerito.
  3. Estar presente y cercano: décadas atrás las personas comían lo que estuviera a 5 km o 10 km a la redonda, pues se consumía lo que se sembraba y cosechaba, o bien lo que se cazaba. Hoy, cualquier persona con dinero a disposición puede comprarse cualquier producto, por lo que es importante estar disponible, que las marcas estén presentes en variedad y cantidad de puntos de venta. “Es el primer momento en la historia que, gracias a la tecnología, podemos comer lo que queremos”, explicó Sarasqueta.
  4. Crecimiento de los claims: la utilización de declaraciones está creciendo a pasos agigantados, según explicó el especialista, ya que uno de cada cinco productos que están saliendo al mercado tienen dichas declaraciones. Llama la atención la declaración agrícola, por ejemplo, en Europa al comprar carne de res la etiqueta indica el lugar de proveniencia de la vaca, la alimentación que tuvo y dónde fue procesada, esto porque lo productos tienen, por ley, demostrar su trazabilidad.  Otro aspecto es la declaración de origen, pues según el especialista cuatro de cada cinco personas prefieren comprar “marcas honestas y transparentes”, que indiquen dónde se producen. Asimismo, la declaración que vaya con lo “exótico” también es relevante, y es por eso que Sarasqueta recalcó saber aprovechar las diferencias entre las culturas: “para nosotros comer frijoles no es exótico, pero para un vietnamita sí lo es, mientras que para nosotros es exótico comer los insectos que comen ellos ¿por qué no aprovechamos lo que tenemos para diferenciarnos?”, expresó.
  5. Productos naturales: la preferencia por este tipo de productos en los que no tengan muchos componentes sigue estando presente. Un 35% de los consumidores eligen los productos naturales, y en Latinoamérica en los últimos cinco años se han lanzado 47% de alimentos con declaraciones libres de organismos genéticamente modificados. Específicamente, la fibra ha sido primordial, prueba de ello es que un 27% de consumidores dijo haber aumentado su ingesta de fibra en el último año, a lo que suma que un 23% de la cantidad de lanzamientos de nuevos productos en Latinoamérica contienen fibra. Los claims asociados con la fibra son: 40% salud digestiva gastrointestinal, 27% bajo en colesterol y 22% prebiótico.
  6. Bienestar y salud emocional. un aspecto importante que destacó el especialista es la relevancia del tema de salud emocional para los consumidores, ya que el 92% de encuestados en el estudio, contestó: «mi salud mental es tan importante como mi salud física para contribuir a mi completo bienestar» y el 46% lo relacionan con el claim «me siento bien», mientras que cuatro de cada diez dice que hace más cosas que le den alegría y placer emocional para aumentar su felicidad, y el 60% ha hecho cambios para mejorar su salud mental. Esto revela la oportunidad para que los productos apunten a contribuir en este aspecto a los consumidores.

Aunque estas tendencias parecerían ser complejas de implementar y onerosas en pequeñas empresas, Sarasqueta afirmó que los grandes cambios normalmente se hacen en empresa pequeñas, porque hay menos rigidez, “las empresas que se han dado cuenta de eso, están empezando a trabajar como si fueran empresas pequeñas”, afirmó.

La idea Sarasqueta es motivarse a tener mente de jugador pequeño, las preguntas que planteó al público fueron: ¿de dónde vienen los grandes inventos?, ¿quiénes hacen los grandes desarrollos? “Steve Jobs no era un ejecutivo de una multinacional cuando hizo su creación”, reflexionó.