El 2019 es un año de gran importancia para la reconocida empresa Griffith Foods, la cual celebra 100 años de llevar la ciencia a la industria alimentaria y de cumplir con su propósito: nutrir al mundo fusionando creatividad y cuidado.

Griffith Foods inició hace un siglo como una pequeña empresa familiar, con la convicción de que el alimento no solamente proviene de lo que hay en el plato sino de lo que hay “dentro del corazón”.

Desde entonces, se ha enfocado en el desarrollo de soluciones a la medida de las necesidades y deseos de los consumidores en términos de sabor, textura, seguridad, desempeño, salud y nutrición, conveniencia y mucho más.

Hoy, cuentan con una diversidad de productos que van desde salsas, aderezos y marinados, sazonadores, hasta mezclas de panadería, ingredientes para la industria cárnica, sistemas de cobertura, bases culinarias, mezclas funcionales y helados.

En pleno conocimiento del rol trascendental que juega la innovación colaborativa, la compañía se ha esmerado por evolucionar para satisfacer y servir las necesidades de no solo las personas, sino del planeta. De esta forma trabajan con sus clientes alrededor del mundo para crear productos relevantes en sus consumidores, de una manera respetuosa con el medio ambiente.

“En Griffith Foods trabajamos con nuestros clientes durante todo el ciclo de desarrollo, desde el inicio hasta el final, creando perfiles personalizados que cumplen sus criterios específicos. Comprometidos con el servicio que brindamos y buscando siempre una satisfacción total para nuestros clientes contamos con la calificación más alta, la norma: BRC grado AA, fortaleciendo nuestro compromiso con las máximas normas de calidad, inocuidad y seguridad alimentaria”, explicó Irene Anglada, directora de Marketing de Griffith Foods CENAM.

Si bien este año es de gran relevancia, la compañía no descansa y seguirá trabajando en la evolución de un portafolio con mayor valor agregado en términos de nutrición y tecnología, en respuesta a un mercado global, cada vez más exigente y cambiante. Siempre con la certeza de apuntar a permanecer muchos años más en la industria alimentaria.