Elisa Velásquez Yepez
Coach de Negocios
ActionCOACH

“Quiero una mejoVicule el cambio de su negocio a un cambio personalr compañía, ¡pero no quiero cambiar! ¿Es posible?”, la respuesta a eso es ¡no! Si su equipo no produce como debería, si sus clientes no dejan de quejarse, si la competencia está tomando su mercado y si su empresa le está trayendo malos resultados, el cambio es algo esencial.

La pregunta a responder es: ¿estoy realmente dispuesto a cambiar? Para que las personas puedan cambiar, deben conocer y comprender la ecuación del cambio: Insatisfacción x Visión + Primeros Pasos Soporte> Resistencia

La insatisfacción es eso que le molesta, le estorba y no forma de hacer negocios. La reflexión profunda de la insatisfacción comienza por examinar las frases que día a día los colaboradores dicen en sus conversaciones habituales. Deténgase un momento a pensar qué es aquello que le incomoda y escríbalo.

La visión son las ideas que le vienen a la mente cuando identifica la insatisfacción, por ejemplo si hiciera un plan de ventas o si contratara un gerente de almacén. Puede ser que su visión sea alcanzar otros mercados, desarrollar nuevos productos o cambiar la imagen de su producto. Todas estas ideas pueden parecer inalcanzables en el corto plazo, pero solo la disciplina
le permitirá irse acercando poco a poco.

Vicule el cambio de su negocio a un cambio personal2A esta primera parte de la ecuación se le conoce como la parte potenciadora del cambio: a mayor insatisfacción y mayor claridad en la visión, aumentará la velocidad y la aceptación del cambio. Entonces inicia la parte de la ejecución, si usted en su empresa tiene una alta insatisfacción con una clara visión, rápidamente comienza a dar los primeros pasos. Tiene dos maneras de hacerlo: con soporte y sin él.

Los soportes variarán dependiendo del tamaño de la empresa y su capacidad de inversión; para algunos el soporte es un buen asistente, un grupo de gerentes o colaboradores motivados, un coach de negocio y hasta un buen libro. La única diferencia entre hacerlo con soporte o sin él, es la facilidad con la que le parecerá que el cambio se implementa o ejecuta.

El soporte también juega un papel importante en la consistencia de esos primeros pasos, porque las personas que sean su soporte en el negocio, le permitirán dar no solo los “primeros pasos” sino muchos más.

Finalmente, está en la ecuación la resistencia. Esta se manifiesta de distintas maneras dentro de la organización y su liderazgo; para algunos es el ego, la frase que bloquea más cerebros en el mundo “ya lo sé” y lo que otros conocen como cultura. El ego es la valoración excesiva de sí mismo que le impide reconocer dónde se ha equivocado; combinado con un “ya lo sé”, le impide aceptar nuevos conocimientos o nuevas formas de hacer crecer su negocio y por último, la cultura es la excusa favorita de algunas empresas que lo reconocen diciendo: “así se ha hecho siempre aquí”.

Es importante admitir que la empresa es un reflejo de su comportamiento y para mejorar, necesitará hacer cosas que requieren de energía o esfuerzo. Monitoree su comportamiento de crítica; pida a sus colaboradores y a la gente a su alrededor que le
avise cuando esté siendo negativo (excusas, negación, culpar a los demás) eso le permitirá identificar rápidamente sus insatisfacciones. La actitud es un componente clave del éxito en los negocios, coloque su actitud por arriba de la línea de
su vida: proyecte confianza, responsabilidad y sentido de pertenencia. La única posibilidad de fallar será fallar en intentar el cambio.

Practique actividades que fortalezcan su propuesta de cambio: correr, nadar, caminar, clases de inglés, clases de un instrumento musical, es decir, vincule el cambio de su negocio a un cambio personal.