Preservar y proteger son tan solo dos funciones esenciales de los empaques. A ello se suma el que pueden lograr que un cliente observe el producto (cuando esto es posible según sus características) y que, al permanecer en los hogares posterior a la compra, incluso después de su uso (reutilizables), se conviertan en un medio muy eficiente para facilitar la fidelización con la marca.

Generar relaciones de largo plazo, no solo se logra con que al público le agrade consumir el producto, sino también en que pueda almacenarlo, utilizarlo y conservarlo de forma sencilla, para que siga siendo su primera alternativa.

Igualmente, debe considerarse que los envases tienen la capacidad de transmitir la esencia del artículo y la marca, donde sin duda alguna un buen diseño incrementará la cantidad de compradores.

Además de los puntos mencionados, Randy Chaves, de EMINSA S.A., explica que un concepto en packaging que cada vez gana más terrero es la funcionalidad del empaque, lo que se refiere a la solución de problemas de uso del consumidor final, los cuales pueden ser conservación del producto posterior al primer uso, forma de utilización del mismo y manera de abrirlo.

“Adicionalmente, en mercancías donde el olor es muy importante para la satisfacción, el embalaje debe realizarse con materiales que permitan su conservación. Para cada mercadería en específico existen diferentes recomendaciones”, enfatiza Chaves.

Un buen análisis

La decisión del tipo de empaque que se va a utilizar, agrega Chaves, debe llevar el análisis de tres aspectos principales:

  • Imagen: entre miles de opciones que se encuentran en un supermercado, un diseño y un mensaje correctos influirán positivamente en la decisión de compra. Es recomendable la asesoría de profesionales en diseño con especialidad en Packaging.
  • Preservación y protección: seleccionar los materiales del envase, si es rígido o flexible según las características de lo que se va a empacar, así como la durabilidad y mantenimiento de sus propiedades. Debe considerarse asimismo el tiempo que se requiere que el producto se encuentre en distribución antes de llegar al anaquel. La recomendación siempre es hacer pruebas de campo previo a la decisión y someterlo a situaciones normales para valorar la protección y preservación que brinda.
  • Aspectos financieros: considerar costos, logística de distribución, almacenaje y mano de obra o maquinaria de empaque.

Tendencias

Con respecto a los materiales y diseños, hoy la tendencia mundial está en la elección de envases con imágenes cambiantes según su entorno (decisión de compra, gustos y preferencias de los clientes y competencia), tirajes bajos para reducir o eliminar la obsolescencia de material y que permita cambiar imagen y diseño tan pronto como varía el mercado y los consumidores.

Otra elección, cada vez más frecuente, son los empaques flexibles, pues han dejado de utilizarse envases rígidos, esto por los altos costos de logística y almacenaje que implican.

Con respecto al medio ambiente, la recomendación es que, si no es posible por las características del producto o la oferta mundial contar con un empaque certificado biodegradable o compostable, se prefieran empresas que trabajen en reducir la huella de carbono en la producción de los mismos. O bien, se compren los que son reutilizables y se transmita dicho uso al usuario final.

Las formas, impresiones y diseños, pueden ser tan variadas como la cantidad de empresas que existen, en diseño de imagen no necesariamente hay tendencias, acá la importancia es que dicha imagen logre transmitir lo fundamental y la esencia de la marca.

 Evite errores

A la hora de seleccionar un empaque evite estos errores comunes:

  • Elegir un diseño que no va en función a los gustos y preferencias del público meta.
  • El diseño no transmite lo que se quiere o la esencia del producto o marca.
  • No dar la importancia al uso del empaque por querer reducir costos, por lo que muchos son desechados en cuanto son abiertos y depositados en otro envase, esto hay que evitarlo, ya que se pierde la posibilidad de estar en contacto con el cliente y existe la amenaza que cuando la competencia solvente el problema este lo sustituya.
  • Pagar montos innecesarios por usar material de envase genérico. Los costos de etiquetado y mano de obra son altos.
  • Elección de materiales inadecuados que repercutirán en desecho por desuso o vida útil del producto más corta.
  • Gastos innecesarios de logística y almacenaje por mala elección en características del empaque.
  • Compra de cantidades grandes de material de empaque para pocas presentaciones. La decisión recomendable es adquirir cantidades pequeñas para muchas presentaciones, que dé una imagen distinta a cada artículo y a la vez ayude a mejorar la utilización de los recursos de la empresa.

EMINSA S.A. puede asesorarle. Ofrece empaques estilo doypack, de fondo plano, de tres sellos y bolsas para café, todos 100% personalizados. A su vez, trabaja de la mano con Blank-Page Design, expertos acreditados en diseño de Packaging. Sus oficinas están ubicadas en Santo Domingo de Heredia, dirección exacta en Waze y Google Maps.

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