El COVID-19 impactó a nivel integral la vida de todas las personas en el mundo, lo que se ve reflejado de muchas maneras como en la nueva forma de trabajar, estudiar, compartir con amigos y familia y, por supuesto, al comprar productos y servicios.

Durante el webinar organizado por la agencia de inteligencia de mercado Mintel “El próximo normal. El consumidor latinoamericano post-pandemia. Qué cambios permanecerán”, Graciana Méndez, quien cuenta con más de 10 años de experiencia en investigación de mercado y es Analista Senior Regional LATAM de Mintel, destacó que el bienestar, el valor y la conveniencia son las tres tendencias de consumo producto del COVID-19.

La experta agregó que el 2020 es el año del estilo de vida digital, donde se ha aprendido sobre la relación estrecha que existe entre la higiene, la salud y el consumo.

“Es el año en que la conveniencia cambió para darle un fuerte significado de seguridad. Es el año en el que el valor es esencial y el desafío para repensar cómo queremos vivir”, dijo.

Las tres tendencias de consumo que indica Méndez se pueden resumir de la siguiente forma:

Bienestar: tiene que ver con la búsqueda del bienestar físico y emocional y aquí entran aspectos como la nutrición, actividad física, sedentarismo, estrés, rutinas de alimentación, entre otros. En ese sentido, la salud se vuelve parte fundamental y es la base de las tendencias de consumo. Por ello, la industria alimentaria debe abocarse por productos con sustento científico para ser más aceptados y reconocidos, sumándoles placer. También, mira al consumidor como alguien que tiene interés en una nutrición saludable y a la alimentación más dirigida a combatir, prevenir y proteger frente a enfermedades crónico-degenerativas como diabetes tipo 2 y obesidad.

Valor: un consumo consciente para evitar un consumo excesivo. El consumidor ahora piensa en lo que es importante y esencial.

 Conveniencia: las empresas de alimentos y bebidas tienen que ayudar al consumidor a protegerse de las enfermedades relacionadas con el estilo de vida, las enfermedades crónicas y sistema inmune. Asimismo, es muy importante orientarlo dándole seguridad y enseñarle a que pueda hacer las cosas fuera de casa con menos tiempo, pero con buenos beneficios. Es preciso pensar en cómo adelantar parte del proceso, crear conveniencia y hacer que la persona o el consumidor se ahorren tiempo. La preocupación sanitaria, la manipulación de los alimentos, los beneficios y descuentos son parte de las demandas actuales del consumidor.