En un nuevo episodio del videopodcast “Háblelo con Tranquilidad”, espacio que nutre el conocimiento y las buenas prácticas de la industria alimentaria, la Gerente de Asuntos Corporativos de Nestlé, Elizabeth Valverde, miembro de la Junta Directiva de CACIA y líder de la Comisión de Sostenibilidad, conversó con el consultor en sostenibilidad Luis Mastroeni.
A continuación, resumimos los principales puntos abordados por Mastroeni, quien ofreció una visión clara y práctica sobre cómo las empresas —grandes o pequeñas— pueden y deben incorporar la sostenibilidad en su gestión.
Para profundizar en esta interesante conversación, puede acceder al podcast completo en el video que acompaña esta publicación.
Sostenibilidad: una estrategia de negocio, no una moda
Mastroeni fue enfático: la sostenibilidad no es un programa ni una tendencia pasajera, sino una estrategia integral de negocio que transforma la forma en que operan las empresas.
“Todas las organizaciones generan impactos —positivos y negativos—. La sostenibilidad consiste en potenciar los positivos y reducir los negativos para garantizar la continuidad del negocio en el largo plazo”, afirmó.
Esta visión aplica por igual a pymes, corporaciones o multinacionales, pues el objetivo es asegurar que cada organización pueda seguir operando de manera responsable, rentable y coherente con su entorno.
Tres dimensiones fundamentales
Toda estrategia sostenible se sostiene sobre tres pilares esenciales: económico, social y ambiental, a los que se suma un cuarto elemento: la gobernanza.
- Económico: las empresas deben generar valor financiero, pero también traducirlo en valor social y ambiental.
- Social: abarca los impactos hacia colaboradores, comunidades y actores públicos con los que se interactúa.
- Ambiental: implica una gestión responsable de residuos, emisiones, energía y recursos naturales.
- Gobernanza: define los principios éticos, la cadena de abastecimiento, los derechos humanos y la cultura corporativa.
Inversión con retorno a largo plazo
Para Mastroeni, la sostenibilidad no debe verse como un costo, sino como una inversión que reduce riesgos y asegura la permanencia del negocio.
Aunque los resultados económicos no son inmediatos, las empresas comienzan a ver ahorros en agua, energía y materiales, así como una mejora reputacional, lo que fortalece la confianza de clientes, colaboradores, comunidades y entidades financieras.
“La sostenibilidad es la única estrategia de negocio posible que permitirá a una empresa seguir operando en el largo plazo”, subrayó.
Ventajas competitivas y nuevos riesgos
El especialista advirtió que las empresas que ignoren esta transformación corren riesgos concretos:
- Perder acceso a mercados internacionales, debido a regulaciones ambientales más estrictas (como las normas europeas sobre deforestación en 2026).
- Ser excluidas como proveedoras, si no cumplen con los criterios de sostenibilidad exigidos por sus clientes.
- Dificultades para acceder a crédito, ya que la banca incorpora cada vez más factores ambientales y sociales en sus evaluaciones.
En contrapartida, las empresas sostenibles mejoran su posicionamiento, atraen talento joven y pueden diferenciarse con propuestas de valor responsables.
Cómo empezar
El consejo de Mastroeni a los empresarios del sector alimentario fue directo:
“Revise qué tiene y qué no tiene. La norma ISO 26000 puede servir como guía para diagnosticar el punto de partida y definir un plan de acción. Lo importante es medir, documentar y evidenciar las prácticas que ya se realizan”.
Y concluyó con una reflexión poderosa:
“La sostenibilidad será, muy pronto, el nuevo requisito para hacer negocios. No se trata de si creemos o no en ella; se trata de competitividad, de asegurar que el contexto esté sano, porque si la gente está bien… nos compra. Es así de simple”.