Cada 21 de mayo, Costa Rica conmemora el Día Nacional de la Enfermedad Celíaca, una fecha que busca generar conciencia sobre esta condición y promover una sociedad más informada e inclusiva para las personas que deben llevar una alimentación libre de gluten.
En este contexto, la industria alimentaria costarricense y mundial ha asumido un papel cada vez más relevante en el desarrollo de alimentos especiales, seguros y accesibles para las personas con enfermedad celíaca, alergia o sensibilidad al gluten, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida y facilitar su inclusión en distintos espacios sociales.
La enfermedad celíaca es una condición crónica de origen inmunológico que afecta el intestino delgado como respuesta al consumo de gluten, proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. Según información del Ministerio de Salud de Costa Rica, esta condición provoca inflamación intestinal y puede generar problemas de absorción de nutrientes, así como diversas complicaciones de salud.
A nivel global, la enfermedad afecta aproximadamente al 1% de la población, con un incremento significativo en su incidencia en las últimas décadas. Además, se estima que alrededor del 80% de los casos permanecen sin diagnóstico, siendo más frecuente en la población pediátrica.
Ante esta realidad, la industria alimentaria ha evolucionado significativamente en los últimos años para responder a las necesidades de esta población, mediante la innovación y producción de alimentos libres de gluten, etiquetados más claros y procesos de manufactura enfocados en reducir riesgos de contaminación cruzada.
Actualmente, tanto en Costa Rica como en otros países, existe una creciente oferta de productos especializados, incluyendo panes, pastas, harinas, snacks, repostería y otros alimentos adaptados para quienes requieren una dieta estrictamente libre de gluten.
Además, la industria alimentaria trabaja continuamente en fortalecer buenas prácticas de manufactura, controles de calidad y procesos de inocuidad que permitan ofrecer productos más seguros y confiables para las personas con estas condiciones.
Uno de los principales desafíos continúa siendo evitar la contaminación cruzada durante la manipulación y producción de alimentos, razón por la cual las buenas prácticas de manufactura, el etiquetado claro y los controles de inocuidad son fundamentales para proteger la salud de las personas con enfermedad celíaca.
El Ministerio de Salud destaca que uno de los principales retos sigue siendo la necesidad de generar entornos seguros, inclusivos y adaptados libres de gluten, así como fortalecer la educación y la concientización en distintos sectores de la sociedad.
Precisamente, la experiencia internacional demuestra que las políticas de etiquetado claro, las certificaciones “sin gluten”, los programas educativos y los protocolos en servicios de alimentación han sido fundamentales para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad celíaca.
Bajo el lema “El gluten no es saludable para todos: informarse es cuidar”, la campaña de este año busca recordar que, aunque el gluten forma parte habitual de la alimentación de la mayoría de las personas, para otras representa un riesgo directo para su salud.
La Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA) reconoce la importancia de continuar impulsando esfuerzos que promuevan alimentos seguros, información clara y prácticas responsables dentro de toda la cadena alimentaria, contribuyendo así a una sociedad más consciente, inclusiva y respetuosa de las distintas necesidades alimentarias.
Según el Ministerio de Salud, informarse adecuadamente, leer etiquetas y evitar la contaminación cruzada son algunas de las principales acciones para proteger la salud de las personas con enfermedad celíaca, alergia y sensibilidad al gluten.