En continuación de la entrevista que publicamos el pasado 5 de febrero (https://alimentaria.cacia.org/digital/experta-califica-el-termino-ultraprocesado-como-un-invento-sin-respaldo-cientifico-ni-normativo/) basada en declaraciones entregadas al medio chileno El Desconcierto, la doctora en Ciencias Químicas y especialista en tecnología de alimentos, Susana Socolovsky, volvió a referirse al debate sobre los llamados “alimentos ultraprocesados”, esta vez durante una entrevista audiovisual con otro medio chileno, EmolTV.

Aunque la especialista reiteró su postura crítica sobre el uso del término “ultraprocesado”, al que considera una denominación “vaga, confusa e imprecisa”, en esta nueva entrevista profundizó además en temas que no habían sido desarrollados a profundidad en la publicación anterior, como obesidad, etiquetado frontal, educación alimentaria, consumo fuera del hogar, actividad física y seguridad de los edulcorantes.

Uno de los puntos más llamativos de la conversación fue su cuestionamiento sobre el impacto real de las políticas de etiquetado frontal. Según explicó, en países como Chile los alimentos envasados representarían cerca del 30% de las calorías consumidas diariamente por la población, mientras el restante 70% provendría de comidas preparadas en hogares, restaurantes, escuelas y establecimientos de comida rápida.

Desde su perspectiva, esto explicaría por qué los sellos de advertencia no necesariamente logran reducir los niveles de obesidad, ya que dejan fuera gran parte de la alimentación cotidiana de las personas.

Socolovsky sostuvo  que la obesidad es un fenómeno multifactorial y que no puede atribuirse únicamente al nivel de procesamiento de un alimento. Factores como cantidad de calorías consumidas, actividad física, hábitos, entorno y educación nutricional también influyen de manera importante.

“La educación es lo principal”, afirmó la especialista, quien considera que la formación alimentaria debe iniciarse incluso desde etapas preescolares, promoviendo el conocimiento y consumo variado de frutas, verduras y hábitos sostenibles a largo plazo.

Asimismo, insistió en la importancia de promover actividad física regular como parte fundamental del equilibrio energético y de las estrategias para enfrentar la obesidad.

Como ejemplo de la confusión que, según su experiencia, genera el término “ultraprocesado”, mencionó productos como el yogur o algunos panes industriales, que pueden contener varios ingredientes o procesos de elaboración y aun así formar parte de una dieta equilibrada. Asimismo, señaló que la cantidad de ingredientes o procesos de elaboración no determina por sí sola si un alimento es saludable o no.

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el uso de edulcorantes no calóricos. Sobre este punto, reafirmó que tanto los de origen natural como los sintéticos son seguros para el consumo humano, debido a que los aditivos alimentarios aprobados pasan por estrictas evaluaciones científicas internacionales realizadas por organismos especializados como el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA).

A su criterio, los alimentos industrializados y las comidas preparadas en el hogar pueden convivir dentro de una alimentación equilibrada, siempre que exista moderación y educación nutricional.

Igualmente, defendió el rol de la industria alimentaria en materia de inocuidad, conservación y acceso a alimentos, recordando que el procesamiento también ha permitido reducir pérdidas de alimentos, fortificar productos y facilitar la preparación de comidas en la vida moderna.

La entrevista completa fue realizada por EmolTV Chile y forma parte del debate internacional sobre nutrición, regulación alimentaria y salud pública. Puede accesarla aquí: https://www.youtube.com/watch?v=DI2uXFLsdHc