La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó su dictamen sobre la reevaluación del edulcorante sucralosa (E 955), confirmando que continúa siendo seguro para los consumidores en sus usos actualmente autorizados como aditivo alimentario.
Para los agremiados de la Cámara de la Industria Alimentaria (CACIA), este dictamen representa un respaldo técnico claro respecto al uso de sucralosa en las aplicaciones actualmente autorizadas, al confirmarse que la exposición del consumidor se mantiene dentro de los límites seguros establecidos.
Esta revisión constituye la evaluación más exhaustiva realizada sobre la sucralosa en los últimos 20 años y forma parte del proceso obligatorio de reevaluación de aditivos aprobados antes del 20 de enero de 2009, conforme a la legislación de la Unión Europea.
¿Qué significa “usos actualmente autorizados”?
La confirmación de seguridad aplica a la sucralosa cuando se utiliza en las categorías para las cuales ya cuenta con autorización, entre ellas:
- Alimentos reducidos en azúcar
- Alimentos sin azúcar
- Bebidas reducidas en azúcar
- Bebidas sin azúcar
El E 955 es un edulcorante aproximadamente 600 veces más dulce que el azúcar y está autorizado para su uso en una variedad de estas aplicaciones.
Evaluación científica integral
Como parte de la reevaluación, la EFSA analizó:
- Evidencia científica disponible sobre efectos a corto y largo plazo
- Procesos de fabricación
- Niveles de exposición alimentaria
Tras revisar todos los datos científicos disponibles, el Panel confirmó la Ingesta Diaria Aceptable (IDA) de 15 mg por kg de peso corporal al día.
Asimismo, se concluyó que la exposición actual de los consumidores se mantiene por debajo de este nivel en condiciones normales de uso.
“Confirmamos que los usos actuales de la sucralosa como aditivo alimentario son seguros”, comentó Laurence Castle, presidente del Panel Científico de la EFSA sobre Aditivos Alimentarios y Aromatizantes.
Sin confirmación para usos adicionales
Aunque la EFSA ratificó la seguridad en las aplicaciones ya autorizadas, indicó que no pudo confirmar la seguridad de usos adicionales solicitados.
Esto implica que cualquier ampliación más allá de las categorías actualmente aprobadas requerirá evaluación científica adicional.
En un contexto donde los consumidores demandan mayor claridad sobre ingredientes y seguridad alimentaria, contar con criterios científicos actualizados de organismos como la EFSA fortalece la confianza en la innovación responsable del sector.