En una industria donde la seguridad alimentaria, la transparencia y el cumplimiento regulatorio son cada vez más relevantes, las mediciones confiables se han convertido en un elemento estratégico para la toma de decisiones. No se trata únicamente de obtener datos, sino de contar con información precisa y trazable que permita generar confianza en los mercados, respaldar políticas públicas y proteger la salud de los consumidores.
Tras la reciente celebración del Día Mundial de la Metrología 2026, cuyo lema fue «Generando confianza en la formulación de políticas», cobra relevancia el papel que desempeñan las mediciones exactas en la industria alimentaria. Según explica Olman Fernando Ramos Alfaro, jefe del Departamento de Metrología Física (DMF), las mediciones son fundamentales para sustentar decisiones basadas en evidencia objetiva y garantizar que las regulaciones respondan a datos científicos confiables.
Mediciones que respaldan decisiones
Las políticas públicas relacionadas con la alimentación requieren información objetiva y verificable. Ramos señala que las mediciones permiten cuantificar la presencia de sustancias como sodio, azúcares, mercurio y otros metales en los alimentos, generando la evidencia necesaria para establecer regulaciones, definir límites o restringir la comercialización de determinados productos cuando así lo determinen las normativas nacionales e internacionales.
«Las mediciones exactas son fundamentales para tomar decisiones basadas en evidencias objetivas», destaca el especialista. En el ámbito alimentario, esto permite conocer con precisión la composición de los productos y tomar decisiones que impactan directamente la salud pública.
Un ejemplo es el Plan Nacional para la Reducción del Consumo de Sodio, que contempló la identificación y cuantificación del contenido de sodio en alimentos de alto consumo, así como el monitoreo de productos reformulados. Para Ramos, este tipo de iniciativas demuestra cómo las mediciones permiten establecer líneas base, monitorear avances y evaluar si las acciones implementadas realmente están generando mejoras para la población.
«La veracidad de estas mediciones permite tener fundamento en la ciencia para la efectiva toma de decisiones que mejoren los productos alimenticios y beneficien la salud de la población», afirma.
Transparencia que fortalece la confianza
Los consumidores exigen cada vez más información y transparencia sobre los productos que consumen. En este contexto, la metrología desempeña un papel fundamental al garantizar la precisión de las técnicas analíticas utilizadas para evaluar la conformidad de los alimentos.
Según Ramos, la metrología también brinda trazabilidad metrológica al Sistema Internacional de Unidades (SI), permitiendo que los resultados obtenidos sean equivalentes y comparables en cualquier parte del mundo. Esto fortalece la confianza de consumidores, autoridades regulatorias y socios comerciales, quienes pueden tomar decisiones respaldadas por mediciones confiables y reconocidas internacionalmente.
Un aliado para la competitividad internacional
La capacidad de demostrar el cumplimiento de estándares internacionales es un requisito indispensable para acceder a mercados de exportación. En este ámbito, la metrología se convierte en una herramienta estratégica para la competitividad de la industria alimentaria costarricense.
Ramos expone que la trazabilidad metrológica al Sistema Internacional de Unidades permite garantizar la equivalencia de las mediciones a nivel mundial, mientras que servicios como los ensayos de aptitud y el desarrollo de materiales de referencia facilitan la demostración de competencia técnica de los laboratorios de ensayo.
Estos elementos fortalecen la credibilidad de los resultados analíticos y ayudan a que los productos nacionales puedan competir en igualdad de condiciones en mercados internacionales cada vez más exigentes.
Los desafíos para fortalecer el sistema
A medida que evolucionan las necesidades de la industria alimentaria, también aumenta la necesidad de fortalecer la infraestructura metrológica del país.
De acuerdo con Ramos, Costa Rica requiere una mayor inversión en investigación y desarrollo orientados a generar soluciones para los sectores productivos. Asimismo, considera necesario facilitar el acceso de los centros de investigación y laboratorios de calibración a tecnologías avanzadas, insumos especializados, personal altamente calificado y conocimiento técnico que acompañe el desarrollo de la industria.
La era de la inteligencia artificial exige mejores mediciones
La automatización, la digitalización y la inteligencia artificial están transformando los procesos de producción y control de calidad. Actualmente, estas herramientas permiten analizar información proveniente de sensores instalados en las líneas de producción y desarrollar modelos predictivos capaces de identificar desviaciones antes de que se conviertan en problemas.
Sin embargo, Ramos advierte que la calidad de los resultados depende directamente de la calidad de las mediciones utilizadas. «La inteligencia artificial está apoyando la toma de decisiones basándose en experiencias previas y redes de sensores implementadas en las líneas de producción. No obstante, es fundamental garantizar la robustez y la calidad de las mediciones en las que se basan estos sistemas para disminuir la ocurrencia de errores en las predicciones».
Una inversión que genera valor
Invertir en mediciones confiables y trazables no debe verse únicamente como un requisito técnico o regulatorio. Se trata de una herramienta que aporta seguridad a las empresas, fortalece la confianza del consumidor y mejora la capacidad de tomar decisiones acertadas en toda la cadena alimentaria.
En un entorno donde la evidencia científica es clave para el desarrollo de políticas públicas y la competitividad empresarial, la metrología se consolida como un elemento esencial para garantizar la calidad, la transparencia y la confianza en la industria alimentaria.
«Una medición exacta brinda seguridad al productor y confianza al consumidor», concluye Ramos.
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